sábado, 21 de mayo de 2011

Esa horrible habilidad

 Vienen ocurriéndome una serie de acontecimientos, que realmente me han dado más de un quebradero de cabeza. La razón por la que hago esta entrada, no es otra que antes de que dejemos de vivir esta madrugada a las 3 exactamente, es dejar constancia de la preocupación que tengo, acerca de lo que concierne a mi persona recientemente.

  Y es que desde que empezamos este año, me han pasado un montón de cosas unas buenas, otras malas y luego otras que son, las peores. Como de las buenas nos encargamos en nuestra vejez de aburrir a nuestros nietos en contar anécdotas y batallitas, como buen adolescente que soy me centraré ahora en las malas y me comeré un rato la cabeza, eso si mi intención no es que vosotros os emparanolléis, que para eso nos hacen falta pocas cosas.

  Durante estos meses mi forma de ver las cosas ha ido cambiando, pegando cambios radicales en ciertos momentos y esto ha dado lugar a situaciones realmente tensas. Los primeros síntomas los noté, cuando como solemos hacer los sábados por la mañana, iba a jugar los partidos de fútbol. No se porqué, para en cada partido mi agresividad iba en aumento, yo que en la temporada anterior no había recibido ninguna tarjeta, en esta llegué a estar jugando fin de semana si, fin de semana no, porque estaba cumpliendo sanción por haber sido expulsado del partido.

 Esto llevó, lo primero una reflexión personal del porqué de esto, la cual no llevó a nada porque no saqué nada en claro; y lo segundo, más de una noche me tocó hacer una "jornada de reflexión", y os explico lo que es. Una "jornada de reflexión", es una cena en casa en la que por h o por b, sale el tema del equipo y tengo que estar toda la noche dando escuchando lo importante de la competición desde un punto de vista pacífico, esto conlleva que luego a la hora de dormir en la cama te quedes pensando y no consigas pegar ojo en toda la noche.
Yo creía que tenía este aspecto controlado y llevaba varios partidos sin tener trifulcas con los adversarios y sin habiendo recibido amonestación alguna, pues bien mi racha del mes de abril-mayo, continúa, pues hoy casi salimos todos a leches del campo y como no yo tenía que estar en medio. Esta vez sin comerlo ni beberlo, no se cómo pero volvía a haber barullo y yo estaba en el medio del asunto.

La segunda fue el tema de lo de Roma, que tampoco quiero tocar el asunto pero hablaré brevemente sobre él. Esta vez si que reconozco que la cagué y con perdón, pero así son las cosas. Me gusta tener especial cuidado sobre mi dieta y en ella no encaja el alcohol, cualquiera puede darme la razón, y nunca me sentí atraído por él, pero se ve que las cosas se nos fueron de las manos y cuando nos quisimos dar cuenta estabas metidos en el estiércol hasta el cuello. No quisiera pasar al siguiente tema sin decir que gracias a mis compañeros del viaje por ser tan parlanchines en ciertos momentos, pero no darnos explicación del porqué de esta rajada. Al quebrar las reglas recibí un castigo merecido, pero eso lo de madrugar me mató.

El siguiente hecho tuvo lugar en el pueblo de nuestro compañero Jiménez, si no sabéis a que me refiero miraros la entrada de "Un joven mochilero (parte II)", en el cual tuvimos en cálida y agradable acogida por parte de los chabales de allí, todos ellos eran muy agradables parecían como si hubiesen caído del cielo ( esto sólo lo entenderan ellos). En esa ocasión tuve que ser yo el que puso la cabeza del grupo y enfrentarnos a la realidad de lo que estaba ocurriendo en realidad mientras que ellos decían que estaba paranoico.

El cuarto fue el de esta semana "la  mujer barbuda" en la que nos vimos envueltos por jugar al jugar al baloncesto, que en realidad se que no fue por eso pero la idea es principalmente esa. Aquí si que estoy realmente indignado, porque primero el tema me parece de un ridículo inconmensurable. Me vienen a la mente recuerdos de mi infancia, en los que jugábamos en montón de niños y no tan niños, en un campo de fútbol todos apelotonados y si recibías un pelotazo te tocaba aguantarte y punto. Esta vez no, no se puede compartir el espacio, que eso también me ha parecido de la cosa más estúpida que he podido escuchar en los últimos tiempos, precisamente compartir es si tengo una cosa la utilizamos los dos, no como nos han dicho que cada uno en una canasta "así compartís". El compartir es precisamente es poder hacer un uso conjunto de un bien, por que lo otro es cada uno en su casa y Dios en la de todos. Por hacer un símil, la diversidad de culturas es la convivencia entre varias culturas en un mismo territorio, porque sino cada raza, cultura o cualquier rasgo distintivo, que se quede en un mismo espacio y que no salga de allí.

No se si es que he desarrollado una nueva habilidad de meterme un líos, si es que es la primavera, la edad o es una fuerza sobrenatural que actúa sobre mi, no se lo que es, pero espero encontrar la soluciónn pronto.

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