domingo, 5 de junio de 2011

Pase lo que pase, nosotros a lo nuestro.

 Durante los últimos trece años he estado en el mismo colegio. A lo largo de ellos conocí a un montón de compañeros, unos tuvieron el privilegio de compartir mi amistad, otros no y otros fueron y vinieron. La cantidad de momentos que se me vienen a la cabeza son incalculables, pero me parecen de tanto valor, que no merecen que lo sepa todo aquel que tenga acceso a internet. Simplemente esos son los que se quedaran guardados en el mejor y mayor disco duro que se ha creado en la faz de la tierra, que son el cerebro y el corazón. Con cada uno de estos órganos las experiencias se viven de forma diferente; con el corazón, los sentimientos se sienten y palpan en cada momento y él es el que decide si lo que estas viviendo es suficiente o no para pasar al siguiente escalón, que es el cerebro, allí se recuerda todo momento que un ser ha vivido a lo largo de su vida. Desgraciadamente la máquina no es perfecta y se fija en si ese recuerdo te hace daño o se te agrada, y se queda ahí hasta los restos.

No hay sido hasta estos últimos años hasta que no conseguí ver con el tipo de gente que estaba rodeado, pero sobre todo te das cuenta cuando las cosas van mal, que es en ese momento de lo ruin, rastrera y falsa que es la gente con la que estas compartiendo espacio durante ocho horas al día. La verdad es que no me gusta que nos separemos y que cada uno vaya por un camino diferente, pero hay ciertos elementos que cuando se juntan, reaccionan y se hace imposible, que permanezcan juntos. Es ahora cuando de verdad piensas en el futuro e inevitablemente haces balance con el pasado, ves con quien de verdad quieres estar en los próximos años y con quien no, quienes son las personas que permaneceran juento a ti durante los próximos años. Ahora es cuando de verdad eliges sobre tu futuro, el lugar donde vas a estudiar los dos próximos años, y con quien seguirás manteniendo contacto. Con esto lo que quiero decir,es que podremos haber tenido nuestro mas y nuestros menos como compañeros, pero cada uno hemos escrito en la historia del otro para siempre y eso quedará ya para siempre en nuestra memoria, pero que ahora seremos más selectivos a la hora de decidir con quien personas del pasado continuar escribiendo nuestra historia.

Mucha suerte a todos/as, vayáis donde vayáis, hagáis lo que hagáis y estéis con quién estéis.
Hasta siempre compañeros.

Modelos de la gran pantalla

 Con esto no me refiero a personas que sean modelos por su belleza exterior, sino por el comportamiento que tienen y su forma de actuar. Aquí quisiera hacer un inciso en un personaje que me fascina y que realmente es claro y transparente, sin problemas de decir lo que piensa y a la cara sobre quien lo piensa. Este no es otro personaje que el "Joker", de las películas de Batmam , sobre todo la última "El caballero oscuro". De la película no voy a hablar, simplemente diré que me encantó, me centraré en un personaje vital en el filme.

El personaje del Joker, es un ser, al que debido a sus experiencias en su infancia, resulta un tanto peculiar su forma de actuar. Su padre de pequeño le pegaba a él y a su madre, hasta tal punto que una noche que volvía a casa alcoholizado te propinó tal paliza que la mató, este, asustado y con temor de lo que iba a hacer a continuación,  lo observó todo desde un rincón de la habitación. Después de observar esa terrible y dramática escena durante varios minutos, su padre se acercó al él y le preguntó que porqué estaba tan serio y le rajó la cara.

Esto sin lugar a dudas, afectó al comportamiento del Joker, quien se volvió cada vez más retorcido y frío y calculador de todos sus movimientos. Es un personaje que no se mueve por el dinero, simplemente lo actúa así para divertirse.

En mi opinión, creo que todos tenemos un Joker dentro y que de vez en cuando hay dejarlo salir. Un lado malvado y perverso, con cierto toque de locura, al cual hay que dejarlo actuar con cuenta gotas, pero en el momento adecuado. Pero sobre todos siempre tener una sonrisa y seguir adelante, vayan como vayan las cosas, la fácil es rendirse y dejar todo, pero lo difícil es seguir sonriendo pese a todo lo que te ocurre.