Lo cierto es que no tenía pensada esta entrada tan temprana y puede pecar de cierta inmadurez. Pero debido a la facilidad que he desarrollado a través del tiempo en aficionarme a las series, cuando una me apasiona, no puedo esperar a contárselo al resto de la gente. En realidad no se muy bien cómo me llegó la noticia que me hizo empezar a verla. Como no podía ser, esta serie NO es española, y es que parece ser que para que una serie, sea de mi gusto tiene que ser extranjera. Falso estereotipo, porque me da exactamente igual del lugar de donde proceda, siempre y cuando cumpla unos requisitos fundamentales, que no daré a conocer en esta ocasión
Sólo lleva vistos los primeros veinticinco capítulos, mas o menos, y necesito decir que es completamente extraordinaria. No os diré directamente cual es la serie de que estoy hablando, quiero que todo aquel que en este preciso instante esté leyendo esto, al final me diga de la serie de la que me referiré a continuación.
Se trata de un hombre de entre los veintiocho y los treinta y cinco años. Que reside en la ciudad de Miami, en la que trabaja como policía científico, especializado en temas referidos a la sangre. Vive en un pequeño apartamento normal y corriente, tiene un coche normal y corriente, perfecto para tapar su verdadera identidad. También tiene en posesión un barco, que utiliza para sus paseos por el mar. En la comisaría en la que trabaja, está muy bien considerado, sobre todo por su jefa, ya que consigue resolver todo aquel asesinato, en el cual el asesino deja evidencias al alcance científico. Tiene una hermana, con la cual tiene una relación de confianza y cariño.
Tras haber echo este análisis por fuera, quiero ahora que lo veáis por dentro que es lo que de verdad me interesa. En su puesto de trabajo, es considerado reservado, no muy bromista, incluso de hielo, ni siente ni padece. La relación más cercana la tiene con su hermana, en realidad hermanastra, pero no sabe quién es en realidad. El hombre al que me estoy refiriendo, utiliza una careta frente a los demás, que consigue que estos piensen de él como él quiere que piensen. Es un asesino en serie, pero ni la policía lo sabe. Eso sí no mata así porque sí, todo aquel que cumpla los requisitos del código, que su padre adoptivo le enseñó, será asesinado, brutalmente, cortado en pedazo y arrojado al mar, siempre todos en el mismo lugar y con un corte en la cara, que les hace para poder conservar la sangre de todo aquel al que ha matado.
Gracias, a su cuidado a la hora de matar nadie sospecha de él, en absoluto que sea un asesino en serie, simplemente le ven como un ciudadano más de esa ciudad. Lo único de lo que a veces peca es de ser demasiado frío, frente a las situaciones en las que se ve metido por su trabajo, escenas del crimen, etc.
No es muy sangrienta, como parece, ni gore, simplemente es una serie, en la cual se ve el porqué de cómo actúan las personas, del modo en que lo hacen, para que lo hacen. Es muy recomendable que veáis algúin capítulo de ella.

¡DEXTER! Ay, el asesino en masa favorito de América, y del mundo. Y por supuesto, mío. La primera temporada fue magnífica, pero el personaje va evolucionando más y más, haciéndose más humano pero no dejando de ser ese asesino frío y calculador, ese vengador de la noche. La segunda temporada es también muy buena, pero la tercera bajó un poco el nivel.
ResponderEliminarPero algo iba a pasar cuando ya creíamos que la decadencia de la serie había comenzado: la cuarta temporada. Trinity. OMG! Más terrorífica que nunca, la serie alcanzó cotas inimaginables.
Y cuando creíamos sus fans que la cuarta ya era insuperable, llegó la quinta, igualmente buena, con momentos de terror insuperables. Por primera vez, di un respingo de absoluto pavor.
Una de las mejores series de la historia. Una de mis favoritas. Compara esto a "Ángel o demonio" o "¿Quién vive ahí?" o a otro cualquier subproducto producido por la televisión española, y échate a llorar. Es que no hay color, hombre.